ELT: La evolución tecnológica continua

El driver para iluminación LED iLC-PRO de ELT está considerado como posiblemente “el mejor driver programable del mercado Made in Spain”. Es el más eficiente en su rango, según el fabricante, e incorpora la reconocida tecnología eSMART, que lo convierte en 100% programable. Se presenta como la solución de alumbrado perfecta, en el presente y con proyección a futuro, con la que se optimiza el rendimiento de cada uno de los puntos de luz que lo incorpora, al tiempo que se consiguen las mejores prestaciones de funcionamiento y el máximo ahorro energético.

En el diseño y fabricación del driver iLC-PRO, ELT ha utilizado los más altos estándares tecnológicos y los más avanzados procesos de calidad. Gracias a su capacidad de programación y configuración, el driver iLC-PRO ofrece total flexibilidad en el diseño del sistema de iluminación, permitiendo una perfecta adaptación de las luminarias en las que va integrado, sea cual sea su campo de aplicación o el entorno donde van a ser instaladas.

El sector de la iluminación profesional es altamente competitivo. ELT, tras 41 años de trayectoria, ha conseguido consolidarse como proveedor reconocido de soluciones de ingeniería de iluminación, con una fuerte inversión en I+D para el desarrollo de nuevos productos. La capacidad de innovación de ELT descansa en el análisis cuidadoso de los nuevos segmentos de mercado emergentes, el seguimiento de la evolución de la tecnología, la escucha activa y permanente de las necesidades de los clientes y una filosofía de trabajo basada en la generación de valor.

El diseño del driver iLC-PRO ha supuesto un interesante reto para el departamento de I+D+i de ELT en su proceso constante de mejora en el desarrollo de componentes para iluminación. Una sólida planificación en el desarrollo de producto, integrando adecuadamente la satisfacción de las necesidades del cliente con los recursos de desarrollo y el proceso de producción del mismo, ese es el factor crucial para el éxito de su lanzamiento al mercado.

Área de I+D+i de ELT

ELT implementa de manera eficaz el concepto de ingeniería concurrente, que coordina planificaciones conjuntas y simultáneas de los diferentes procedimientos críticos en el proceso de desarrollo de producto. Esta metodología tiene como objetivos la eficiencia de recursos, la detección temprana de potenciales problemas de calidad, la reducción de costes de desarrollo y producción y la optimización del tiempo de puesta en el mercado del producto.

Se consigue así la implicación temprana de todas las partes necesarias en el proyecto, que reciben y aportan información continua sobre su participación en el mismo, y que adquieren capacidad de seguimiento de los objetivos comunes a alcanzar. Los departamentos de marketing y comercial aportan el estudio y conocimiento de mercado, la misión del departamento de compras es conseguir las materias primas de la máxima fiabilidad y calidad con el fin de que estén disponibles en los momentos adecuados y al mínimo precio, el departamento de calidad se encarga de definir de manera rigurosa los procedimientos que aseguren la fiabilidad y el cumplimiento de la norma, mientras que producción e ingeniería se encargan de establecer las directrices del diseño para la producción eficiente y al menor coste. Solo con la concurrencia coordinada de los procesos es posible escuchar la voz del cliente y generar productos acordes a sus necesidades. Y es que, para ELT, el proceso de diseño y desarrollo de un producto siempre empieza y acaba en el cliente.

Calidad y fiabilidad son transversales y están presentes en todo el proceso de desarrollo y fabricación. Tras la definición de las especificaciones técnicas de diseño del iLC-PRO, y tras seleccionar el tipo de componentes electrónicos que lo componen y su número, se realiza una primera estimación de la fiabilidad del equipo, basada en análisis estadístico. Esta primera estimación permite conocer aquellas partes del diseño y subsistemas críticos donde es posible ajustar los parámetros eléctricos, térmicos y mecánicos para conseguir el grado de fiabilidad requerido. Este análisis se repite en las últimas fases del diseño, cuando el listado de componentes y el esquema del circuito es prácticamente definitivo. Se determina así la fiabilidad prevista en función del grado de fiabilidad demostrada de dichos componentes.

Antes de comercializar un producto complejo como es el iLC-PRO, que debe soportar diferentes condiciones de funcionamiento a lo largo de toda su vida útil, es conveniente que los ingenieros de ELT realicen pruebas completas en instalaciones muy localizadas, pero variadas y dispersas geográficamente. Durante estas pruebas de campo ELT monitoriza en tiempo real cada parámetro del driver, el módulo LED o la luminaria donde van instalados desde sus instalaciones de Zaragoza, mediante su sistema inalámbrico de control remoto de iluminación, STELARIA.

El siguiente paso es realizar un proyecto piloto para verificar y confirmar los datos obtenidos durante las pruebas y preinstalaciones. Y, por último, una vez que el producto está completamente comprobado y es posible confiar en su fiabilidad y robustez, se procede a su producción industrial y su comercialización e instalación masiva.

ELT también piensa en el fabricante de luminarias y en el instalador del proyecto de iluminación. El driver iLC-PRO dispone de una aplicación software gratuita, iSoft, un auténtico entorno de desarrollo y configuración, que no solo permite la programación del driver antes de su instalación o ya en la luminaria, mediante el dispositivo iProgrammer, sino que puede ser utilizado para la monitorización y ajuste de los parámetros de funcionamiento de la luminaria completa.

FABRICACIÓN

Una ves coordinados al máximo los procesos de diseño y desarrollo del producto, con el fin de reducir sus tiempos, es muy importante contar con una elevada flexibilidad en el proceso de fabricación. Procesos eficientes, personal altamente polivalente, calidad como compromiso y acuerdos con proveedores estratégicos son las bases para que ELT pueda adecuar el nivel de producción de la compañía a los requerimientos del cliente.

ELT ha realizado una fuerte inversión económica durante los últimos años para mejorar su productividad y elevar el nivel de calidad a máximos, fundamentalmente mediante la automatización de procesos, pasando de ser una empresa eminentemente metalúrgica, adaptada a anteriores tecnologías de iluminación, a disponer de los más avanzados procesos de producción electrónica exigidos por la tecnología LED.

La compañía cuenta con una planta productiva dotada de un control de todos sus procesos centralizado en el sistema de gestión interno, SAP, que controla la comunicación con las máquinas de una forma rápida, eficaz y con garantías. De esta manera, se obtienen datos en tiempo real que permiten analizar y detectar posibles fallos e ineficiencias durante la fabricación, lo que abre importantes oportunidades de mejora orientadas a optimizar el proceso de producción y mejorar la competitividad. Este modelo productivo, basado en la optimización constante, está integrado en el ADN de la empresa, y es clave en la fabricación del driver iLC-PRO.

Además, la coordinación del área productiva con el resto de departamentos de la empresa es imprescindible para lograr la eficiencia buscada, desde la gestión logística, al peso que la ingeniería de procesos tiene en el desarrollo del diseño de los productos, pasando por la programación y cumplimiento de plazos marcados por el departamento comercial.

En resumen, la gran flexibilidad alcanzada en el proceso de fabricación convierte a ELT en una empresa puntera, no solo en el desarrollo, sino también en la fabricación masiva de productos innovadores como el driver iLC-PRO, que compiten con las primeras marcas a nivel mundial.

Marcos Pardillos, Director de Producción

CALIDAD

La calidad es la premisa fundamental que mueve a ELT en su búsqueda de la excelencia. Para la compañía es primordial que cada uno de los productos que salen de sus instalaciones sea robusto y fiable, de manera que todos ellos pasan una serie de ensayos a lo largo de la fase de fabricación.

Por ello, y desde los inicios de cualquier diseño de producto, se utilizan técnicas englobadas en filosofías LEAN y Six Sigma, lo que permite prever los diferentes obstáculos que es posible encontrar a lo largo de la vida de un producto, desde las fases iniciales de su desarrollo hasta la post-venta, pasando por la producción del mismo.

Durante todas esas fases se realizan ANFEs (Análisis de Modos y Efectos de Falla), que tienen en cuenta multitud de variables y posibilidades de fallo y que sirven para reducir sistemáticamente los posibles problemas que se puedan presentar en el diseño de un producto. Así mismo, se utiliza el llamado Análisis de la Cadena de Valor (Value Stream Mapping) que, bajo la filosofía LEAN, permite localizar los puntos débiles del proceso completo para abordar su fortalecimiento.

La Calidad comienza con la recepción de materia prima y la evaluación continua de proveedores. ELT parte de unas especificaciones y condiciones de entrega de materia prima que hace llegar a todos sus proveedores homologados, así como de la firma de contratos de calidad concertada con muchos de ellos. Toda partida de material es inspeccionada y testeada, en parte o en su totalidad, antes de la confirmación de recepción de entrada en el almacén.

Además de las pruebas exhaustivas realizadas por los ingenieros de desarrollo, validadas a continuación mediante nuevas pruebas y tests por parte de sus técnicos de calidad, incluido el proceso de precertificación, se establecen pruebas intensivas de funcionamiento en condiciones extremas a diferentes preseries de fabricación, y se envían equipos a laboratorios externos para su validación y certificación en función de la normativa del país en el que se va a instalar el sistema de iluminación.

Test de fiabilidad de drivers en proceso de fabricación (screening)

El proceso de fabricación automatizado de ELT permite tener un control total e instantáneo de lo que sucede en todas las líneas de producción de la planta. En el caso del iLC-PRO, y a lo largo del proceso de fabricación, se pone especial atención en el diseño de los diferentes sistemas de test (test MDA, test funcional, burn-in o funcionamiento en condiciones extremas). Cada unidad que ELT fabrica es verificada en todas sus condiciones de funcionamiento relativas a cada uno de sus subsistemas (interfaz DALI, interfaz 1…10V, modo ON-OFF), así como en todas las posibilidades de carga y para todas las configuraciones de corriente. En el caso del driver iLC-PRO, pasa por el ensayo de screening el 100% de la producción en dos ocasiones, una antes de encapsular el equipo y otra posteriormente. Con todo ello, entre otras cosas, se evita lo que en electrónica se denomina “mortalidad infantil”, es decir, se evita una tasa de fallo elevada en los primeros periodos de tiempo desde su puesta en funcionamiento, que son los más críticos.

MÁS ALLÁ DE LA ILUMINACIÓN

El alumbrado actual late al ritmo que marca el corazón de la luminaria LED, que es el driver. Sobre esa base, la compañía ha creado un ecosistema completo de soluciones de iluminación basadas en productos y servicios para satisfacer las necesidades de cada usuario y aplicación.

Asesorar y proponer la mejor solución técnica y comercial permite llevar adelante ideas o satisfacer necesidades de forma personalizada. Para que este ecosistema de productos y servicios sea viable, es necesario que esté basado en soluciones que incorporen las más avanzadas tecnologías, no solo en iluminación, sino también incorporando programación y comunicaciones. Solo así será posible ofrecer soluciones hoy preparadas también para el futuro más próximo.

Un buen ejemplo de todo esto es STELARIA, el sistema inalámbrico de gestión de remota de alumbrado público de ELT, construido en torno a las avanzadas prestaciones de la nueva generación de drivers LED. STELARIA incorpora tecnología avanzada de comunicaciones y conectividad, así como almacenamiento y procesado de datos en nube y aplicación web de usuario, todo ello enteramente desarrollado en ELT, lo que permite su permanente evolución y actualización.

El driver iLC-PRO, con arquitectura de programación digital basada en microprocesador, permite, en combinación con STELARIA, una doble funcionalidad en remoto: Programación/Actuación-Adquisición/Procesado de información. Por un lado es posible configurar su funcionamiento adaptando sus prestaciones a cada aplicación y, por otro, puede monitorizarse el comportamiento de la luminaria recopilando información valiosa para tomar decisiones que permitan mejorar el rendimiento y servicio ofrecido por la instalación.

El sistema STELARIA se adapta fácilmente a los requerimientos del cliente, y es capaz de interoperar con otros servicios o sistemas de gestión urbana, relacionados o no con la iluminación, generando una red única de comunicaciones. A su vez permite la escalabilidad de servicios, es actualizable y adaptable según la evolución de la tecnología (garantía de fiabilidad y perdurabilidad en el tiempo) y propone al mercado soluciones de valor y diferenciación según proyecto y tipología de partner: fabricantes de luminarias, empresas instaladoras, entes locales, ingenierías y consultorías. La iluminación del futuro es ya presente. Y es una iluminación más eficiente, flexible, personalizable, interoperable y sostenible.

División de sistemas inteligentes